Las estadísticas de toneladas de granos embarcados el año pasado, informadas por el Ministerio de Agroindustria de la Nación, permiten dimensionar el impacto positivo de los cambios en las políticas arancelarias y la apertura económica que favorecen al sector agrícola. En 2016 los despachos de granos desde todas las terminales portuarias argentinas ascendieron a 47 millones de toneladas, superando en 10 millones de toneladas el volumen del 2015 y en más de 6 millones de toneladas al mejor registro de la última década, acontecido en el año 2012.

En cuanto a la evolución de embarques por terminal portuaria, los puertos del Up River del Paraná -que conforman el Gran Rosario- siguen siendo los protagonistas indiscutibles de la logística internacional de granos, movilizando en 2016 el 63% de estas cargas. Sin embargo, si se compara el crecimiento interanual entre complejos portuarios, en el 2016 el de las terminales marítimas ha superado el de los puertos fluviales.

El boom exportador que evidenciaron los cereales a comienzos del año pasado frente a la eliminación tanto de sus derechos de exportación o retenciones como de la cuotificación de despachos a través del sistema de ROE se sumó a un vuelco en favor de su producción con las siembras del año 2016, que explican el incremento del saldo exportable de maíz y trigo.

Boom triguero

En particular, el trigo registró un crecimiento en volúmenes despachados del 133%, mientras que el maíz recuperó presencia en las bóvedas sumando 40% más de cargas que el año previo. Otros productos que mostraron un buen desarrollo exportador son la cebada, duplicando volumen de embarques (+106%), y el grano de girasol que volvió al mercado de exportación con 150.000 toneladas aproximadamente.

En relación al trigo, los mencionados cambios en la legislación relativa a su venta al exterior favorecieron sus embarques, que crecieron un 133% respecto al año anterior totalizando 9,9 millones de toneladas. Si bien la producción obtenida en el mes de diciembre de 2015 por 10,9 millones de toneladas resultó menor a la del ciclo previo, la mejora en las condiciones de exportación derivaron en una liquidación de stocks acumulados durante ciclos previos que explica el liderazgo de este grano en el crecimiento porcentual de los despachos nacionales.

Bahía Blanca y Quequén

La totalidad de las terminales portuarias localizadas en Bahía Blanca vieron crecer sus cargas granarias respecto del anterior. Nos referimos a Terminal, Glencore/Toepfer, Dreyfus, Puerto Galván y Cargill. En 2016, en conjunto estos puertos despacharon cerca de 9,2 millones de toneladas, mientras que en 2015 habían remitido al exterior aproximadamente 5,4 millones de toneladas.

El mismo favorable comportamiento lo evidenciaron las terminales de Quequén (Terminal Quequén y ACA), la cuales despacharon cerca de 5,6 millones de toneladas en 2016, cuando en el 2015 habrían enviado cerca de 3,7 millones de toneladas.

Menores crecimientos que los puertos marítimos, registraron en 2016 los puertos del Gran Rosario. Si sumamos los despachos de todas las terminales del área de influencia de Rosario más San Lorenzo/Puerto General San Martín y Timbúes vemos que -en conjunto- en el año 2016 despacharon cerca de 29,7 millones de toneladas, cuando en 2015 habían remitido 24,8 millones. Es interesante evaluar este dato: de las 10 millones de toneladas más de granos que despachó Argentina en 2016, las terminales ubicadas en los enclaves Bahía Blanca y Quequén captaron 5,6 millones de toneladas, en tanto que el Gran Rosario solamente se llevó 4,8 millones de toneladas. El crecimiento en los despachos ha favorecido fuertemente a las terminales bahienses y de Quequén.

Fuente: La voz del pueblo