El país ibérico se convirtió en el segundo país europeo que más cruceristas recibió en 2016 con 8,7 millones y un incremento del 0,6% respecto al año anterior, debido “al buen comportamiento de los destinos mediterráneos”.

En ese sentido, los puertos ubicados en el mar Mediterráneo concentraron el 68% del total de cruceristas en 2016 y experimentaron un aumento conjunto del 5% respecto al año anterior, con 5,8 millones de pasajeros, según explicó Puertos del Estado en un comunicado de prensa.

Los principales destinos fueron Barcelona (2,68 millones), Baleares (1,95 millones), Málaga (444 mil) y Valencia (403 mil).

Por su parte, los puertos españoles situados en el océano Atlántico perdieron un 4,2% de tráfico, legando hasta los 723.256 cruceristas, una cuota del 8,35% del total nacional.

Cabe señalar que el Puerto de Barcelona se mantiene como el primer puerto de Europa, con 2,68 millones de pasajeros en 2016, mientras que el puerto de Palma de Mallorca alcanzó el tercer puesto, con más de 1,72 millones de pasajeros.