Princess Cruise Lines ha hecho historia al admitir la sanción más grande de la Historia por contaminación deliberada del medio marino. La naviera ha aceptado declararse culpable de siete delitos graves derivados de la contaminación intencionada del medio marino desde el crucero CARIBBEAN PRINCESS. El acuerdo, anunciado el pasado día 12 en el distrito sur de Florida, en Miami, les obliga a pagar una multa de 40 millones de dólares y declararse culpable del vertido ilegal de residuos y de líquidos oleosos.

Princess Cruise Lines, con sede en Santa Clarita, California, es una filial de Carnival Corporation, con sede en Miami, la compañía de cruceros más grande del mundo. Como parte de la sentencia acordada los buques de crucero de ocho compañías del grupo Carnival (Carnival Cruise Line, Holland America Line, Seabourn Cruise Line y AIDA Cruises) estarán sometidos a los inspectores del Environmental Compliance Program durante cinco años. El programa exige periódicas auditorías independientes por una entidad externa y un seguimiento por funcionarios públicos.

El CARIBBEAN PRINCESS visitó varios puertos de Estados Unidos en Florida, Maine, Massachusetts, Nueva Jersey, Nueva York, Puerto Rico, Rhode Island, South Carolina, Texas, Islas Vírgenes y Virginia. La investigación se inició después de que el US Coast Guard fuera informado por el MCA británico de la confesión de un maquinista embarcado en el PRINCESS asegurando que llevaba instalada una magic pipe a fin de que no quedara registro de los vertidos ilegales.

Como suele suceder, los mandos del buque se conjuraron para ocultar los hechos, pero los inspectores del USCG realizaron un examen a fondo del buque a su llegada a la ciudad de Nueva York, el 14 de septiembre de 2013, y descubrieron que el crucero había estado haciendo descargas ilegales a través de equipos de derivación desde el año 2005, poco después de su puesta en servicio. Además de la magic pipe, el CARIBBEAN PRINCESS había instalado diversas válvulas ilegales que le permitían descargar al mar de forma ilegal, como se descubrió en otra inspección del USCG en Houston, Texas, el 8 de marzo de 2013.

Otros cuatro buques de la compañía (STAR PRINCESS, GRAND PRINCESS, CORAL PRINCESS y GOLDEN PRINCESS) fueron severamente inspeccionados en aquellos meses, hallándose en todos ellos prácticas ilegales de vertidos contaminantes al mar. Una de ellas consistía en abrir una válvula de agua salada cuando los residuos de sentina estaban siendo procesados y registrados por el separador de agua y residuos oleosos. El propósito era evitar que el control del contenido de aceite paralizara automáticamente la descarga al mar.

La compañía armadora admitió también los siguientes delitos contra la Oil Preventión Act (OPA) de los Estados Unidos:
• Descargas ilegales del CARIBBEAN PRINCESS desde el año 2005.

• El uso de diferentes bypass, incluyendo el llamado magic pipe, para descargar residuos oleosos al mar.

• Tras la confesión de un maquinista sobre estas prácticas, el personal de máquinas desmanteló los bypass y conminaron a la tripulación a mentir.

• Mientras usaban el magic pipe, los maquinistas procesaban agua de mar a través del separador de aceite a fin de crear un registro que ocupara el lugar de los residuos lanzados al mar.

• Los directivos de la naviera actuaron de forma negligente en la supervisión y control de las prácticas delictivas de la tripulación del CARIBBEAN PRINCESS.

• La comisión de estos delitos tuvo un motivo económico. El jefe de máquinas dijo a sus subordinados que era muy costoso proceder a las descargas de forma correcta y que la empresa no quería pagar el gasto.

• Los maquinistas del CARIBBEAN PRINCESS indicaron que el jefe de máquinas responsable de la descarga contaminante del 26 de agosto de 2013, era conocido como broccino corto (brazos cortos), una expresión italiana que se refiere a personas cuyas manos no llegan nunca a la cartera. Otros tripulantes declararon que esa misma expresión se dedicaba al inspector de la compañía en tierra.

• Los tanques de aguas grises rebosaban habitualmente hacia las sentinas, de donde eran bombeadas ilegalmente al mar.

• La Compañía declaró haber descubierto stub pipes (desviaciones de la tubería mediante codos) a lo largo de toda la eslora del buque con el aparente propósito de bombear las aguas grises (las que se originan en cocinas y duchas) hacia las sentinas, de donde eran posteriormente bombeadas al mar.

Según la documentación presentada ante el tribunal, la compañía ya ha corregido esas prácticas y ha cambiado todos los separadores de aguas oleosas de los buques.
Si finalmente los tribunales dan por bueno el acuerdo, de los 40 millones de multa, 10 millones se dedicarán a proyectos en beneficio del medio ambiente marino; 3 millones irán a proyectos medioambientales en el sur de Florida; y 1 millón se destinará a proyectos para beneficiar el medio ambiente marino en aguas del Reino Unido.

Fuente: Naucher