Las autoridades de gobierno evaluarán el traslado del puerto facilitado al país vecino en Rosario, después de que iniciaran una intensa campaña con el fin de recuperar los predios entregados (en alquiler) en 1969, para sumarlos a sus áreas verdes.

“Estamos trabajando con los hermanos argentinos, seguramente muy pronto se van hacer visitas insitu a los posibles lugares de desplazamiento”, informó el vicecanciller boliviano, Juan Carlos Alurralde. Además aseguró que existen varias propuestas para volver a darle funcionalidad al puerto de Rosario. “El puerto de Rosario ha quedado en una zona urbana, donde ya no es operativo debido a la expansión de la mancha urbana”.

El desembarcadero está sobre un área de más de 54.000 metros cuadrados y una extensión de 1.000 metros de muelle en la ribera del río Paraná, que es parte de la Hidrovía Paraguay-Paraná. El proyecto contemplaba edificar un polo industrial y comercial, sin embargo la infraestructura solo funcionó como depósito transitorio de mercancías.

“Somos conscientes del derecho que tiene el país hermano de Bolivia de tener una vía de acceso al mar, pero creemos necesario acordar el traslado de esta zona franca y que se piense en un lugar alternativo para que esta actividad portuaria se siga desarrollando”, afirmó el diputado provincial Joaquín Blanco.

Al respecto, el vicecanciller aseguró que existen “varias propuestas y oportunidades” para desarrollar las funciones que cumplía el puerto de Rosario. “Estamos trabajando hace tiempo el tema del puerto con autoridades argentinas”, añadió.