El pasado 12 y 13 de diciembre en la ciudad de Copenhague, con el patrocinio de la OMI, se desarrollaron unas jornadas especiales en donde se han analizado varias cuestiones de protección marítima, entre las que se encuentran la ciberseguridad a bordo de los buques y los actos de piratería y las actividades marítimas ilícitas, entre otras.

Chris Trelawny, en representación de la OMI, dirigió un panel de discusión sobre el terrorismo marítimo, en el que se exploró cómo el Código internacional para la protección de los buques y de las instalaciones portuarias (Código PBIP) podría apoyar medidas contra la pesca ilegal. Organizado por BIMCO, el evento reunió a más de 60 participantes de la industria marítima con el objeto de poner en marcha propuestas constructivas que presenten soluciones inmediatas y a largo plazo para hacer frente a diversas amenazas a la protección marítima.

En dichas jornadas, se insistió en una temática de sumo interés para la OMI: las emisiones de gases de efecto invernadero. En 2011, la OMI se convirtió en el primer organismo internacional en adoptar medidas de eficiencia energética obligatorias para la totalidad del sector con una serie de prescripciones técnicas y operacionales para buques nuevos y existentes que entró en vigor en 2013. En 2025 todos los buques nuevos serán unos 30% más eficaces energéticamente que los construidos en 2014.

En virtud de las nuevas prescripciones, los buques de arqueo bruto igual o superior a 5000 estarán obligados a recopilar datos sobre el consumo para cada tipo de fueloil que emplean a bordo, así como otros datos adicionales, más específicos, como por ejemplo los equivalentes del trabajo de transporte. Estos buques producen aproximadamente el 85% de las emisiones de CO2 procedentes del transporte marítimo. Los datos que se recolecten permitirán construir una base firme sobre la cual poder tomar decisiones futuras sobre medidas adicionales, más allá de las ya adoptadas por la OMI.