El tiburón peregrino (Cetorthinus maximus) es el segundo tiburón más grande del mundo después del tiburón ballena. Este tiburón se alimenta de bancos de plancton nadando por el agua con su gran boca totalmente abierta para poder filtrar más de 2.000 litros de agua a la hora a través de sus rasquetas filtradoras en busca de los pequeños crustáceos  y copépodos que forman el plancton. Una vez a recogido una cantidad suficiente de alimento cierra sus fauces y ejerce presión para eliminar el agua embolsada a través de sus agallas y de esta forma engullir el plancton.

El tiburón peregrino mide entre los 9 y los 10 metros de longitud pero en ocasiones llega a alcanzar los 12 metros. El tiburón peregrino hembra es de mayor tamaño que los machos, estos tienen una media de 4 o 5 metros de longitud. Al nacer el tiburón peregrino mide unos 170 cm. Su peso medio es de unos 3.500 kilos.

A pesar de su gran tamaño, no existe temor alguno para el ser humano y se puede nadar junto a un banco de tiburones peregrinos ya que son totalmente inofensivos.

El tiburón peregrino es de costumbres migratorias y se puede observar en solitario, en pequeños grupos y a veces en grupos de más de 100 individuos juntos.

Este escualo se encuentra en todos los océanos del mundo, prefiriendo las aguas templadas con temperaturas entre los 8 y los 14 grados centígrados.. Es en los meses de verano de las islas británicas uno de los lugares del mundo donde se encuentran en mayor cantidad. Se suele ver en aguas costeras nadando cerca de la superficie en busca de plancton. Se cree que algunos meses del año los pasa en hibernación en aguas profundas.

El tiburón peregrino es de color gris pardusco y rugoso, tiene una característica nariz larga y puntiaguda con ojos pequeños para su gran tamaño. Su cuerpo es fusiforme, largo y cilíndrico con una gran boca. Se mueve muy despacio, con lentos movimientos de no más de 2 nudos por hora. El hígado de este tiburón es de gran tamaño alcanzando un cuarto de peso del total corporal.

Su reproducción es ovovivíparo, es decir que pone huevos en el interior de la madre hasta que el embrión está totalmente desarrollado. Puede tener de 2 a 6 crías con un período de gestación de más de un año de duración.

La sobrepesca por ser un animal muy rentable por la cantidad de carne y los cerca de 400 litros de aceite que se obtienen por ejemplar debido al gran tamaño de su hígado han llevado al tiburón peregrino a estar cerca de la extinción en el pasado, estando hoy en día protegidos en muchos países, estando catalogado como amenazado en el océano atlántico nordeste y vulnerable en el mar mediterráneo por la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN). En el catálogo español de especies amenazadas se le considera en peligro de extinción en el Mediterráneo y en el Océano Atlántico Ibérico.