De las 13 obras de infraestructura portuaria en las que el Gobierno Federal de México estaba trabajando este año, 11 se encuentran en riesgo de quedarse sin recursos para 2017.

De todos los proyectos, sólo obtuvieron asignaciones en el Presupuesto de Egresos de la Federación del próximo año las ampliaciones de los puertos de Veracruz y de Isla del Carmen.

Al primero le fueron asignados US$40,7 millones, 20% que los US$50,9 millones de 2016, mientras que al segundo se le destinarán US$16,7 millones, apenas la mitad de los US$32,6 millones que recibió para este año.

En el camino quedaron obras para la industria petrolera como la construcción del puerto de Matamoros, en el estado de Tamaulipas, que servirá como plataforma para la exploración en aguas profundas. Para este proyecto se propusieron US$$32,6 millones para ejercer en 2016.

También están en esas condiciones los puertos de Coatzacoalcos y Seybaplaya, en los estados de Veracruz y Campeche, respectivamente, que tuvieron un presupuesto de US$2,9 millones y US$11,7 millones para este año.

La expansión del puerto de Guaymas, en Sonora, probablemente ya no obtenga los US$13,2 millones que tuvo asignados para gastar este año.

Estos recortes todavía tendrán que ser aprobados por el poder legislativo de México antes de que se hagan efectivos.

El sector de la inversión física fue uno de los más castigados en la propuesta presupuestal presentada por la Secretaría de Hacienda, pues se redujo en 27,2%, equivalente a US$10.438 millones.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), consideró que este presupuesto no incentiva el crecimiento y tiene recortes en sectores que estaban entre las prioridades del Gobierno, como el energético.